Si quieres darle un toque nuevo al inmueble, ya sea para vivir o para arrendarlo, desde Cuida Tu Casa recomiendan cinco prácticas económicas
Cuando se piensa en reformar un inmueble para revalorizarlo o simplemente para mejorarlo cuando queramos vivir en ella o alquilarlo, pensamos en un gasto económico alto. Sin embargo, hay ciertos cambios que pueden hacerse y que no suponen un gran gasto para nuestro bolsillo.
En primer lugar, podemos pintar las paredes, bien cambiando de color le damos otro aire a las habitaciones. También ya no se trata del color sino también saber qué tipo de pintura es la más adecuada (pinturas antihumedades o las que están hechas a base de materiales naturales, por ejemplo). El color también ayuda a conseguir un «mayor confort lumínico» y una sensación de amplitud cuando sea un color claro, muy fortalecedor cuando se trata de una habitación con poca iluminación natural.
Asimismo, cabe decir que las ventanas son un punto clave porque dan luz natural a las habitaciones y ayudan a ventilarlas. Eligiendo bien los materiales, se ayuda al aislamiento térmico y acústico. Hay que saber qué tipo de material es mejor escoger y tener en cuenta la calidad-precio: pero ejemplo, la madera es bastante económica pero requiere de mantenimiento, o por el contrario, escoger PVC (Policloruro de vinilo) o el aluminio, que son materiales de fácil instalación, resistente y buen aislante. Además, no sólo es importante el material sino el tipo de cierre (abatibles o correderas) o el vidrio (doble o laminar).
Como vemos, un punto a favor es la luz natural. Cuanto más luz, natural o no, tenga nuestro hogar, mejor. Para las habitaciones de descanso se recomienda que la luz sea cálida mientras que las habitaciones para estudiar u otras actividades que necesiten de concentración se recomienda que sea fría. Otra forma de generar luz sin necesidad de cambiar la instalación eléctrica de toda nuestra casa es usar halógenos, bombillas de bajo consumo o LED. También cabe la instalación de reguladores de luz para cambiar la potencia de las bombillas.
Otro cambio que favorece los beneficios desde un punto de vista de ahorro energético es el aislamiento de paredes y suelos. Esto ayuda al rendimiento térmico y acústico de los hogares.
Finalmente, podemos darle un cambio estético al baño con soluciones como el revestimiento de suelos y paredes con losas de vinilos, el recubrimiento de suelo con autoadhesivos o pintar los azulejos con pintura antihumedad, entre otros.
Existen, también, otros puntos que pueden favorecer que nuestro inmueble sea más deseoso que otro.