Alertas Jurídicas lunes , 18 enero 2021
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Qué capital de provincia tiene el IBI más elevado

Una vez al año, el bolsillo de los propietarios de pisos y casas recibe una visita que no suscita precisamente entusiasmo. La protagoniza un recibo que responde al nombre de Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). La escasa alegría que genera en la economía familiar se debe a que exige un desembolso considerable. Tanto es así que uno de cada seis euros de los casi 53.000 millones recaudados por los ayuntamientos españoles en 2008 proviene de esta tasa. Pero ese bolsillo sufre más o menos en función de la ciudad en la que se ubique la vivienda.

Así lo ha constatado EROSKI CONSUMER tras comparar la cuantía del impuesto que ha pagado en 2010 una familia definida convencionalmente como clase acomodada o alta, otra de clase media (la más numerosa en nuestro país) y una tercera con menos recursos económicos, denominada clase baja. Todas ellas residentes en un piso característico (superficie, calidad de construcción, zona de la ciudad) de su nivel económico-social en 18 capitales: A Coruña, Alicante, Barcelona, Bilbao, Burgos, Córdoba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, San Sebastián, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza.

Los datos son elocuentes: una familia de clase media (a la que se asignó a modo de simulación un piso de 100 metros cuadrados) en Barcelona paga 589 euros al año en concepto de IBI (78 euros más que en un estudio similar elaborado en 2006) mientras que en Burgos ha de desembolsar una tercera parte de esa cuantía, 181 euros (32 euros más que hace cuatro años). Además, la tasa de la ciudad condal duplica la del 80% de las ciudades seleccionadas para este estudio y que facilitaron datos a la revista.

También Madrid fija con sus 429 euros el segundo IBI más caro de las 18 ciudades comparadas para esta vivienda de segmento medio, pero a mucha distancia de la capital catalana. Aunque en 2006 se cobraba en la capital española la mitad que en la ciudad condal, en cuatro años se ha producido un incremento de casi el 70% en el recibo del IBI, la evolución más destacada del estudio.

Esto se debe a dos factores: por un lado, el tipo impositivo ha subido en cuatro años un 12%. Por otro, el resto de incremento de la cuota se justifica por la incorporación paulatina del incremento de valor derivado de la revisión catastral.

Además de en Burgos, la fiscalidad menos gravosa para este tipo de vivienda, inferior a 260 euros, se encontró en A Coruña, Málaga, Murcia, Pamplona, Valencia, Valladolid y Zaragoza.

Por su parte, San Sebastián fija, con sus 363 euros, el tercer IBI más caro para las familias de clase media de las 18 ciudades comparadas, seguida de Vitoria, con 335 euros (en la capital alavesa, se han tomado como referencia valores catastrales medios de tres barrios de la ciudad, Ensanche, Coronación y Adurza). Las de Alicante, Bilbao, Córdoba y Oviedo pagan una cuota de IBI intermedia, entre 270 y 300 euros, siempre hablando del piso tipo empleado en el informe para estos hogares.

En cuanto a la vivienda de las familias de clase baja (superficie de 83 metros cuadrados), la capital alavesa lidera la lista con la cuota de IBI más onerosa, 325 euros. La segunda en la lista es Barcelona, como ya lo hizo en 2006 (en este segmento se pagan 238 euros, 35 euros más que hace cuatro años). El desembolso en la capital catalana es el doble que el de Valladolid, Pamplona,
Oviedo, Burgos y Bilbao (todas, algo menos de 115 euros) y ocho veces más que en Murcia.

Para calcular el impuesto de vivienda que pagan las familias de economía desahogada se ha comprobado el que correspondería a un piso de 155 metros cuadrados en una zona elegante y céntrica de las 18 ciudades. El análisis, igual que en 2006, revela que Valencia es la capital donde se paga una cuota más alta, 1.275 euros, un 43% más que en Madrid (894 euros) y casi el triple que en A Coruña (442 euros) por una vivienda de características muy similares. La cuota a pagar en Barcelona es, de nuevo como en 2006, la segunda más cara, 1.258 euros. Las ciudades donde el pago de IBI menor en las familias con rentas más altas son Vitoria, Oviedo, Zaragoza, Murcia, Pamplona, A Coruña y Burgos (entre 442 euros y 597 euros).

¿Cómo calcular la cuota del IBI?

La cuota que finalmente se  paga en concepto de IBI depende de dos variables: el valor catastral (el valor del suelo más el valor de construcción; normalmente representa en torno a la mitad del valor de mercado de la vivienda) y el tipo impositivo o de gravamen. Para hacer el cálculo de la cuota íntegra que el propietario debe abonar cada año, se multiplica el valor catastral por un tipo impositivo cuyos mínimos y máximos están marcados por el Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Reguladora de las  Haciendas Locales.

El hecho de que los consistorios apliquen un mayor o menor tipo impositivo no quiere decir que el contribuyente pague más o menos cuota de IBI, El valor catastral es la segunda variable que interviene en la deuda total  a desembolsa. Por ejemplo, San Sebastián es la ciudad  con el tipo  impositivo más bajo, pero si se analiza el total a desembolsar  por cuota de IBI  es la  tercera ciudad más cara. Por su parte, Bilbao es la capital con el tipo  impositivo más alto, pero  las familias de clase media pagan la mitad de IBI que  en la ciudad más cara, Barcelona.

Para saber si la política fiscal de un Ayuntamiento en materia de vivienda es más o menos gravosa, el ciudadano debe fijarse (además de, por supuesto, en la cuota final que paga), en el valor catastral de su vivienda y en el tipo impositivo que aplica (se llega al tipo impositivo aplicando porcentajes sobre la cuota y ejecutando un cálculo de los ingresos y los gastos municipales que se han ido recaudando). De este modo, se entiende que algunos Ayuntamientos incrementen en un determinado año este tipo impositivo en un 30%, mientras que en otros años apenas lo modifiquen. Para calcular cuánto debe pagarse (aproximadamente) en concepto de IBI por una vivienda en cada ciudad, puede multiplicarse la cuota por metro cuadrado de esa ciudad en particular, en el tipo de familia al que podemos adscribirnos por el número de metros cuadrados de nuestra vivienda y así poder compararlo con otras ciudades.

En el caso de Vitoria, para calcular la cuota por metro cuadrado se han tomado como referencia los valores catastrales medios de tres barrios de la ciudad: Ensanche, Coronación y Adurza, donde estaban situados los tres inmuebles propuestos.

En Barcelona, Valladolid, Valencia y Málaga, la ciudadanía no paga una tasa de recogida de basura doméstica como tal, sino que este servicio se financia con la recaudación total de impuestos, entre ellos, con la del IBI. Málaga y Valencia reconocen que se ajusta el tipo impositivo con el fin de sufragar parte de este servicio.

¿Cómo calcular la cuota?
La cuota que finalmente paga el ciudadano en concepto de IBI depende de dos variables: el valor catastral (el valor del suelo más el valor de construcción; normalmente representa en torno a la mitad del valor de mercado de la vivienda) y el tipo impositivo o de gravamen. Para hacer el cálculo de la cuota íntegra que el propietario debe abonar cada año, se multiplica el valor catastral por un tipo impositivo cuyos mínimos y máximos están marcados por el Real Decreto Legislativo 2/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley reguladora de las Haciendas Locales.

El hecho de que los consistorios apliquen un mayor o menor tipo impositivo no quiere decir que el contribuyente pague más o menos cuota de IBI. El valor catastral es la segunda variable que interviene en la deuda total a desembolsar. Por ejemplo, San Sebastián es la ciudad con el tipo impositivo más bajo, pero si analizamos el total a desembolsar por cuota de IBI en una familia de clase media, esta cifra asciende a 363 euros, la tercera ciudad más cara. Por su parte, Bilbao es la capital con el tipo impositivo más alto, pero las familias de clase media pagan la mitad de IBI que la ciudad más cara, Barcelona (292 euros frente a 589 euros). Asimismo, hay que reseñar que en la capital vizcaína cuentan con el tipo de gravamen más alto porque sus valores catastrales no han sido revisados desde las ponencias de 1970-1978 (las ponencias de valores son sistemas para revisar y actualizar los valores catastrales de los inmuebles), con lo que no se acercan al valor real de mercado y se ha recurrido a la fijación de un tipo impositivo más elevado de lo habitual.

Recargo en el recibo del IBI a las viviendas deshabitadas: regulado pero no practicado

La Ley Reguladora de Haciendas Locales establece en su artículo 72 que los ayuntamientos podrán exigir un recargo de hasta el 50% de la cuota líquida del impuesto cuando se trate de inmuebles de uso residencial que se encuentren desocupados con carácter permanente. Desde la inclusión en la legislación vigente de este posible recargo, muchos Ayuntamientos se han mostrado favorables a adoptarlo. De hecho, A Coruña, Barcelona, Sevilla, Vitoria y Zaragoza lo incluyeron en sus ordenanzas. El recargo iba desde el 10% en la capital aragonesa al 25% en la coruñesa y al 50% en el resto.
Sin embargo, su aplicación se ha frenado y ninguno de los Ayuntamientos consultados favorables a este recargo lo aplica debido a las dificultades derivadas de la falta de una definición concreta de lo que es una vivienda.

¿Qué bonificaciones pueden ser aplicables  por parte de los ayuntamientos?

•    Familias numerosas: obtienen un descuento en función del número de hijos que componen el núcleo familiar y el valor catastral de la vivienda. El descuento no será superior al 90% de la cuota final a pagar en la mayoría de las ciudades. Pamplona es en la única de las 18 ciudades seleccionadas en este informe donde no existe este tipo de bonificación.
•    Vivienda de Protección Oficial: También se realizará un descuento en el recibo del IBI en las viviendas de protección oficial, hasta un 50% de la cuota íntegra del impuesto en todas las capitales estudiadas.
•    Sistemas de aprovechamiento térmico o eléctrico de la energía solar: Según las normativas específicas de cada ciudad, las familias que instalen este tipo de sistemas para autoconsumo en sus viviendas obtendrán una reducción del IBI de hasta el 50% en Barcelona, Bilbao, Córdoba, Sevilla y Vitoria. En la capital madrileña la bonificación es hasta el 40%, en Zaragoza hasta el 20% y en Málaga hasta el 15%.
•    Nivel de renta: Vitoria y Granada aplican un descuento al recibo del IBI cuando la unidad familiar sea propietaria de una única vivienda que constituye su residencia habitual y sus ingresos no superen los 21.000 euros en Vitoria o no ser más de 1,5 veces el salario mínimo interprofesional (633,30 euros al mes) en Granada. Es más, el Ayuntamiento granadino establece otra condición para percibir esta rebaja: el valor catastral de la vivienda no puede superar los 50.000 euros.
•    Promoción del alquiler: San Sebastián y Vitoria también establecen en sus ordenanzas un 25% la primera y un 50% la segunda de bonificación al propietario de una vivienda de titularidad privada que se acoja al Programa de Vivienda Vacía, un plan que pretende conseguir que las viviendas deshabitadas en el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca sean puestas en el mercado de la vivienda de alquiler. En Bilbao, por su parte, establecen otra bonificación del 90% de la cuota del impuesto a los inmuebles ubicados en el Casco Viejo y rehabilitados según un Plan Especial de Rehabilitación de esa zona de la ciudad. Por último, en Granada y Burgos se establece una rebaja en el recibo del IBI por domiciliar el pago de este tributo: en la capital burgalesa un 2% y en la granadina un 5%.

A Coruña

En el caso de A Coruña, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga uno de los impuestos por vivienda más económicos del estudio: 209 euros, 82 euros menos que la media del estudio y la mitad que en la capital catalana (589 euros), la ciudad más gravosa del análisis. Sólo Burgos es más económica que la ciudad gallega, con una cuota de 181 euros.

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en la capital coruñesa le corresponde un IBI de 442 euros, la más económica del estudio y por debajo de la media de las ciudades analizadas para este tipo de familias (288 euros menos). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la ciudad gallega se sitúa también por debajo de la media, con una cuota de 92 euros (la media es de 139 euros).

Alicante

En el caso de Alicante, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda mayor que en Valencia: 278 euros, una cantidad un 20% superior a los 225 euros que se deben pagar por una vivienda similar en Valencia. Aun así, la cuota del IBI en Alicante es el doble de económica que la de Barcelona, la más gravosa del estudio y se queda 13 euros por debajo de la media de las ciudades analizadas (291 euros).

Barcelona

En el caso de Barcelona, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga el mayor impuesto por vivienda del estudio: 589 euros, una cantidad tres veces mayor que los 181 euros que se deben pagar por una vivienda similar en Burgos y que dobla la cifra del 80% de las ciudades analizadas. Además, la cuota del IBI en Barcelona es un 37% más cara que la de Madrid (429 euros) y dobla la media de las ciudades analizadas (291 euros).

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Barcelona le corresponde un IBI de 1.258 euros, un 72% más que la media de las ciudades para este tipo de familias (528 euros más), aunque por debajo de la cifra de Valencia (1.275 euros). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital catalana se sitúa también por encima de la media, con una cuota de 238 euros (la media es de 139 euros).

Bilbao


En el caso de Bilbao, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda menor que en las capitales de la comunidad autónoma vasca: 292 euros, cantidad inferior a los 363 euros que se deben pagar por una vivienda similar en San Sebastián y a los 335 euros de Vitoria (teniendo en cuenta que en esta ciudad se tomó como referencia los valores catastrales medios de un barrio, no de una vivienda individual como en el resto de capitales). La cuota bilbaína apenas supera la media de las ciudades analizadas (291 euros) y contrasta con la de Barcelona (589 euros), la más gravosa del estudio y el doble que la de la capital vizcaína.

La capital vizcaína tiene la revisión de valores catastrales más antigua de todas las ciudades analizadas. De hecho, estos valores no se han actualizado desde las ponencias que se establecieron entre 1970 y 1978, no se acercan al valor real de mercado y hace que el Ayuntamiento deba determinar un elevado tipo impositivo que se aproxima al límite legal (1?10%).

Burgos

En el caso de Burgos, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga el menor impuesto por vivienda del estudio: 181 euros, una cantidad tres veces menor que los 589 euros que se deben pagar por una vivienda similar en Barcelona y la mitad de las cifras de Madrid y San Sebastián. Además, la cuota del IBI en la ciudad castellana es un 38% más económica que la media de las ciudades (291 euros).

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Burgos le corresponde un IBI de 578 euros, un 21% más barato que la media de las ciudades para este tipo de familias (730 euros) y muy por debajo de la cifra de Valencia (1.275 euros). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital burgalesa se sitúa también por debajo de la media, con una cuota de 102 euros (la media es de 139 euros).

Córdoba

En el caso de Córdoba, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda inferior a la media: 272 euros, un 7% menos que los 291 euros globales de las ciudades analizadas. Además, la cuota del IBI cordobesa es un 54% más económica que la de Barcelona (589 euros y la más gravosa del estudio), pero un 50% más cara que la de Burgos (181 euros y la más económica del informe).

 Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en la ciudad andaluza le corresponde un IBI de 713 euros, menos que la media de las ciudades analizadas para este tipo de familias (17 euros menos) y un 44% más barato que en Valencia (1.275 euros). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital cordobesa se sitúa por encima de la media, con una cuota de 142 euros (la media es de 139 euros).

Madrid

En el caso de Madrid, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga uno de los mayores impuestos por vivienda del estudio: 429 euros, un 32% más caro que los 291 euros de la media de las ciudades analizadas. Sin embargo, respecto a Barcelona es un 27% más económica, ya que allí pagan 589 euros.

Si la comparación se establece con 2006, la situación en la capital española ha variado mucho. Se aprecia un incremento del 68%, superando el aumento del IPC en ese mismo periodo (un 8,7%): de 254 euros a 429 euros en la actualidad. Este importante aumento se debe a varios factores. Aunque el valor catastral no ha variado en estos cuatro años, sí lo ha hecho la base liquidable del impuesto (es decir, la cantidad sobre la que se aplica el tipo de gravamen). Hay que recordar que en Madrid, en algunos inmuebles, se aplican unas reducciones de la base imponible desde que en 2002 se ejecutó la Revisión de los Valores Catastrales (su función es moderar el impacto tributario derivado del incremento de los valores catastrales tras las revisiones, competencia de la Dirección General del Catastro).

Cuando hay una revisión catastral, el incremento de valor que experimenta un inmueble se reparte en los 10 años siguientes a la revisión. En el caso de Madrid, la base del impuesto se está incrementando desde 2002 y continuará hasta 2011. Entre los años 2006 y 2010, la base liquidable se ha incrementado en un 40%.

A ello, hay que sumarle además que el tipo de gravamen se incrementó en ese periodo un 12% (una competencia del Ayuntamiento madrileño).

Si se analiza el resto de niveles económicos, al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Madrid le corresponde un IBI de 894 euros, 22% más que la media de las ciudades analizadas para este tipo de familias (164 euros más), aunque por debajo de la cifra de Valencia (1.275 euros) y de Barcelona (1.258 euros). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital madrileña se sitúa también por encima de la media, con una cuota de 202 euros (la media es de 139 euros).

Málaga

La tasa malagueña (221 euros) es la mitad que la de Barcelona y ha aumentado en cuatro años un 3%. Tiene una de las cuotas más bajas para las familias con menores recursos (61 euros frente a una media de 139 euros)

En el caso de Málaga, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda inferior a la media: 221 euros, un 24% menos que los 291 euros globales de las ciudades analizadas. Además, la cuota del IBI malagueña es un 62% más económica que la de Barcelona (589 euros y la más gravosa del estudio), pero un 22% más cara que la de Burgos (181 euros y la más económica del informe).

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Málaga le corresponde un IBI de 739 euros, 9 euros más que la media de las ciudades analizadas para este tipo de familias (730 euros) y un 42% más barato que en Valencia (1.275 euros). Por su parte, destaca la tasa de IBI en el hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos. La capital malagueña se sitúa también muy por debajo de la media, con una cuota de tan sólo 61 euros (la media es de 139 euros), la segunda más baja del estudio.

Murcia

La tasa murciana (249 euros) es la mitad que la de Barcelona, aunque ha aumentado en cuatro años un 40%. Tiene la cuota más baja para las familias con menores recursos (25 euros frente a una media de 139 euros)

En el caso de Murcia, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda inferior a la media: 249 euros, un 14% menos que los 291 euros globales de las ciudades analizadas. Además, la cuota del IBI murciana es un 58% más económica que la de Barcelona (589 euros y la más gravosa del estudio), pero un 38% más cara que la de Burgos (181 euros y la más económica del informe).

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Murcia le corresponde un IBI de 571 euros, menos que la media de las ciudades analizadas para este tipo de familias (159 euros menos) y un 55% más barato que en Valencia (1.275 euros). Por su parte, destaca la tasa de IBI en el hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos. La capital murciana se sitúa también muy por debajo de la media, con una cuota de tan sólo 25 euros (la media es de 139 euros), la más baja del estudio.

Oviedo

En el caso de Oviedo, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda inferior a la media: 277 euros, un 5% menos que los 291 euros globales de las ciudades analizadas. Además, la cuota del IBI ovetense es un 53% más económica que la de Barcelona (589 euros y la más gravosa del estudio), pero un 53% más cara que la de Burgos (181 euros y la más económica del informe).

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Oviedo le corresponde un IBI de 588 euros, menos que la media de las ciudades estudiadas para este tipo de familias (142 euros menos) y un 54% más barato que en Valencia (1.275 euros). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital asturiana se sitúa también por debajo de la media, con una cuota de 112 euros (la media es de 139 euros).

Pamplona

En el caso de Pamplona, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga uno de los impuestos por vivienda más económicos del estudio: 223 euros, superando solo a Burgos (181 euros), A Coruña (209 euros) y Málaga (221 euros). La cuota pamplonesa se aleja en 68 euros de la media de las ciudades analizadas (291 euros) y contrasta con la de Barcelona (589 euros), la más gravosa del estudio y el más del doble que la de la capital navarra.

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Pamplona le corresponde un IBI de 576 euros, menos que la media de las ciudades estudiadas para este tipo de familias (154 euros menos). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital navarra se sitúa por debajo de la media, con una cuota de 113 euros (la media es de 139 euros).

San Sebastián

En el caso de San Sebastián, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda mayor que en las capitales de la comunidad autónoma vasca: 363 euros, cantidad superior a los 292 euros que se deben pagar por una vivienda similar en Bilbao y a los 335 euros de Vitoria (teniendo en cuenta que en esta ciudad se tomó como referencia los valores catastrales medios de un barrio, no de una vivienda individual como en el resto de capitales). La cuota donostiarra es de las más onerosas y supera en 72 euros la media de las ciudades analizadas (291 euros). Pese a todo, contrasta con la de Barcelona (589 euros), la más gravosa del estudio y un 62% mayor que la de la capital guipuzcoana.
Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en San Sebastián le corresponde un IBI de 753 euros, algo más que la media de las ciudades estudiadas para este tipo de familias (23 euros más). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital guipuzcoana también se sitúa por encima de la media, con una cuota de 172 euros (la media es de 139 euros).

Valencia

En el caso de Valencia, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda menor que en Alicante: 225 euros, una cantidad un 19% inferior a los 278 euros que se deben pagar por una vivienda similar en ciudad alicantina. De hecho, la cuota del IBI en Valencia es el doble de económica que la de Barcelona (589 euros), la más gravosa del estudio y se queda 66 euros por debajo de la media de las ciudades analizadas (291 euros).

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Valencia le corresponde un IBI de 1.275 euros, la mayor cifra del estudio, seguida de Barcelona con 1.258 euros. Además, en la capital valenciana superan en 545 euros la media de las ciudades estudiadas para este tipo de familias (730 euros). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, Valencia se sitúa también por encima de la media, con una cuota de 153 euros (la media es de 139 euros).

Valladolid

En el caso de Valladolid, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda inferior a la media: 254 euros, un 13% menos que los 291 euros globales de las ciudades analizadas. Además, la cuota del IBI vallisoletana es un 57% más económica que la de Barcelona (589 euros y la más gravosa del estudio), pero un 40% más cara que la de Burgos (181 euros y la más económica del informe).

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en la ciudad castellano-leonesa le corresponde un IBI de 757 euros, más que la media general para este tipo de familias (27 euros más) pero un 41% más barato que en Valencia (1.275 euros). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital castellana se sitúa por debajo de la media, con una cuota de 103 euros (la media es de 139 euros).

Vitoria

En el caso de Vitoria, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados situado en el barrio de Coronación) paga un impuesto por vivienda menor que en la capital guipuzcoana pero mayor que en la vizcaína: 335 euros, frente a los 363 euros que se deben pagar por una vivienda similar en San Sebastián y a los 292 euros de Bilbao. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en la capital alavesa se tomó como referencia los valores catastrales medios de un barrio completo, no de una vivienda individual como en el resto de capitales. La cuota vitoriana supera en 44 euros la media de las ciudades analizadas (291 euros) y, aunque es una de las más caras del estudio, contrasta con la de Barcelona (589 euros), la más gravosa y que supone casi el doble de desembolso que la de la capital alavesa. Aun así, la tasa vitoriana (335 euros) es un 43% más económica que la de Barcelona
Vitoria se mantiene en una posición similar a la de hace cuatro años al tener una de las contribuciones más altas del estudio; eso sí, no en todos los niveles económicos. Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en el Ensanche de Vitoria le corresponde un IBI de 597 euros, muy por debajo de la media de las ciudades estudiadas para este tipo de familias (nada menos que 133 euros menos).

Por último, se encuentra el hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos ubicado en Adurza. La capital alavesa se sitúa muy por encima de la media, con una cuota de 325 euros (la media es de 139 euros). Pero hay que tomar con precaución esta cifra, ya que hablamos de la media de un barrio completo y no de una vivienda individual, como en el resto de ciudades del estudio.

Zaragoza

La tasa zaragozana (258 euros) es la mitad que la de Barcelona y ha aumentado en cuatro años un 9%
En el caso de Zaragoza, una familia media (a la que se asignó a modo de simulación un piso característico de su nivel económico y social de 100 metros cuadrados) paga un impuesto por vivienda inferior a la media: 258 euros, un 11% menos que los 291 euros globales de las ciudades analizadas. Además, la cuota del IBI zaragozana es un 56% más económica que la de Barcelona (589 euros y la más gravosa del estudio), pero un 43% más cara que la de Burgos (181 euros y la más económica del informe).

Al inmueble tipo (155 metros cuadrados) de una familia con nivel económico acomodado en Zaragoza le corresponde un IBI de 470 euros, menos que la media general para este tipo de familias (260 euros menos) y un 63% más barato que en Valencia (1.275 euros). Por lo que respecta al hogar tipo (83 metros cuadrados) de una vivienda con recursos económicos modestos, la capital aragonesa se sitúa por encima de la media, con una cuota de 147 euros (la media es de 139 euros).

Autor: Cionsumer Eroski

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AUTORA: Raisa Venermo, socia fundadora de Avalanding EN BREVE: El miedo a la pandemia ha puesto en jaque al mundo entero, paralizando la mayoría de los sectores de la sociedad, y la crisis incipiente ha generado dudas para los inversores extranjeros. En este sentido, desde Avalanding sentimos la necesidad de seguir reforzando las estrategias empresariales y de trabajar los cambios ... Leer Más »

¿Qué puede hacerse a día de hoy en la actividad inmobiliaria en España?

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AUTOR: Asociación de Agentes Inmobiliarios de Catalunya EN BREVE: El Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (COAPI) de Barcelona y la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Catalunya (AIC) dan respuesta a las principales dudas y problemas que ha generado en el mercado el estado de alarma decretado por el Gobierno de España. SUMARIO: ¿Pueden los agentes/agencias inmobiliarias acogerse a ... Leer Más »

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